Este artículo es complementario al anterior, “El terremoto y dos tipos de viviendas”*, donde expuse la diferencia física y legal de los dos tipos de viviendas: las del Estado y las privadas. Hoy toca la parte que nadie quiere decir en voz alta: esa nefasta política pública de vivienda gratis no solo creó dos tipos de viviendas… creó dos tipos de víctimas. Porque el régimen no repartió solamente apartamentos: repartió conductas. Veinte años de asignación a dedo fabricaron un perfil de ciudadano, y veinte años de esfuerzo propio fabricaron otro. En 2017 describí las dos actitudes familiares ante la vivienda asignada y la comprada**; el terremoto las puso frente a frente en la misma acera. No es caricatura mía: es la ficha técnica de los dos productos que salieron de la misma política habitacional. Compárelos usted mismo:
Estoy seguro que en ese submundo socialista de la vivienda asignada hay familias decentes atrapadas sin haberlo escogido, esas familias no las parió la pobreza, la parió la vivienda gratis. El asignado era pobre con casa y ahora sigue pobre pero sin casa y sin las herramientas para rehacerse, sentado a esperar el próximo regalo. Esa es la crueldad más profunda de la esclavitud moderna: no le quitaron la propiedad… le quitaron el conocimiento, el esfuerzo de trabajo y las ganas de tenerla.
Al propietario el terremoto le quitó el patrimonio en menos de un minuto, pasó de clase media a pobre, pero conserva intacto su verdadero capital —conocimiento, disciplina, ahorro, oficio— y con eso se levanta por cuenta propia, pidiendo prestado a amigos y bancos, sin reclamar nada gratis.
Por eso no puede haber un solo programa de reconstrucción: deben ser dos y muy distintos. Al propietario, restitución de su patrimonio con su documento registrado en la mano, con un subsidio directo. Al asignado, nunca más vivienda gratis: reconstrucción con título de propiedad y corresponsabilidad —ahorro previo, cuota, esfuerzo—.
Hay una reflexión que tiene mas de 100 años, data de 1916, se la atribuyen a Lincoln, la cito Reagan en 1992 en la convención Republicana, pero la escribio el reverendo Boetcker; “No se puede ayudar a los hombres permanentemente haciendo por ellos , lo que pueden y deben hacer por si mismos”.
El doble sismo sacó a la luz pública la doble calidad de construcción de las viviendas, la doble forma de adquirirlas, la doble forma de mantenerlas, la doble forma de ver la vida, la doble forma de afrontar la pérdida, la doble calidad de ciudadanos que fabricó una misma política pública… y la obligación de crear dos tipos de soluciones muy distintas… EL TERREMOTO Y DOS TIPOS DE VÍCTIMAS.
* https://guillermobellovicentini.blogspot.com/2026/07/el-terremoto-y-dos-tipos-de-viviendas.html
** https://guillermobellovicentini.blogspot.com/2017/12/diferencia-de-actitud-familiar-ante.html
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