Hoy comienza el 2026. Manifiesto mi mayor optimismo de los últimos 30 años, con una visión inmobiliaria extraordinaria para Venezuela. Luego de décadas de terror e intimidación mediante expropiaciones, expoliaciones, ocupaciones e invasiones que destruyeron la seguridad jurídica de la propiedad, pronosticó un resurgimiento en la construcción de nuevas unidades, actualización del precio de las viviendas y reactivación del sector inmobiliario en general.
El solo hecho de la salida del socialismo del poder —el cual se esmera en producir empobrecimiento y miseria inmobiliaria— generará una metamorfosis en la mentalidad del venezolano de forma radical y certera. Inclusive durante los meses grises e indefinidos de la transición se producirán cambios importantes en los precios inmobiliarios, debido al simple hecho de la expectativa positiva.
Una simple declaración del gobierno entrante de respeto absoluto a la propiedad privada será un detonante de confianza y, por consiguiente, de inversión. Como por arte de magia aparecerá una actividad diaria de propietarios para actualizar sus inmuebles, regularizar documentos, reconstruir o mejorar todo lo relacionado con sus propiedades, sean viviendas, hatos, fincas de producción, establecimientos turísticos, comerciales o industriales. Dicha actividad se extenderá de inmediato a todas las ramas conexas a la construcción.
La experiencia de ver a algunos personajes que pasaron a mejor vida será un incentivo adicional a la emoción, la inversión y el emprendimiento inmobiliario. Por eso, con poco o mucho apoyo del gobierno, el mercado reaccionará vigorosamente. En especial las viviendas, por ser el inmueble más preciado de las familias de clase media; luego los agropecuarios, comerciales y finalmente los industriales.
En el hipotético caso de que el gobierno entrante le dé prioridad o especial atención —así lo espero— al sector vivienda mediante variadas y sencillas políticas públicas de seguridad jurídica, incentivos a la construcción de urbanismos y viviendas, devolución de bienes producto de expoliaciones y demás actos vandálicos, el programa de transformar las viviendas asignadas en propiedad plena y respaldar con las fuerzas públicas del orden la propiedad privada, se generará un crecimiento del sector inmobiliario de una magnitud que jamás técnico alguno en el campo económico o político ha expresado.
Hoy en mi escritorio, de madrugada, como de costumbre para reflexionar y ordenar ideas de artículos, he sido inspirado por esta linda alborada de sol brillante; vía zona gris de transición y futuro de cielo abierto e infinito... estamos ante un radiante AMANECER INMOBILIARIO.
Excelente mensaje de esperanza para el sector inmobiliario que tanto lo necesita, la reactivacion de la construcción ayuda a todos los sectores que están involucrados al crecimiento y estabilidad económica y apoya al crecimiento del país!! Sigamos adelante....lo vamos a lograr!!
ResponderBorrarEl reflejo de nuestras ciudades es el reflejo de nuestro estado económico y al final se convierte en un estado emocional… Es urgente el rescate de nuestro sector inmobiliario. Echar mano a levantar los servicios básicos hasta la reconstrucción de fachadas, condominios, calles colapsadas de huecos que a diario nos hablan de la centripeta de la Estanflacion… Venezuela es hermosa, solo que ahora mismo tiene su carita sucia y cansada… ella y todos esperamos por mejores tiempos de alegría, bienestar y prosperidad…
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